De hecho, el acero forjado es más resistente que el acero ordinario (como las materias primas sin procesar o el acero fundido). Esta "fuerza" se refleja no sólo en su dureza sino también en su durabilidad y fiabilidad.
A través del proceso de forja del acero, el metal sufre una "profunda evolución" de adentro hacia afuera. Aquí hay algunas razones comunes por las que es más fuerte:
1. "Compactación" interna
Acero común: ya sea fundido o en su forma de lingote original, el acero común contiene inevitablemente algunos pequeños poros o microhuecos invisibles a simple vista. Como una esponja con pequeños agujeros, estas áreas son más susceptibles a sufrir problemas bajo estrés.
Acero forjado: bajo una inmensa presión, estos pequeños poros se aplanan por completo y se sueldan entre sí, haciendo que toda la pieza de metal sea tan densa como un bloque sólido. Sin defectos internos, la pieza es naturalmente más fuerte.
2. Alinear las "fibras musculares" con la forma
Acero ordinario: su estructura de veta interna es relativamente aleatoria y carece de una dirección fija.
Acero forjado: durante el proceso de forjado, la estructura cristalina interna del metal se deforma y se reorganiza, formando lo que se llama una "línea de flujo". Esto es similar a la veta de la madera o las fibras musculares del cuerpo humano; la forja alinea estas "fibras" cuidadosamente a lo largo de la forma de la pieza.
Ventaja: Cuando la pieza se somete a un impacto, esta estructura alineada mejora significativamente su resistencia a la tracción y a la fractura, haciéndola mucho más resistente que el acero común.
3. Más dúctil, menos propenso a romperse
Rendimiento: El acero común a veces puede ser bastante "frágil" cuando se lo somete a impactos repentinos y violentos, agrietándose directamente.
Ventaja de forja: después forja de acero , la ductilidad del metal aumenta significativamente. Esto significa que bajo una presión extrema, se deformará ligeramente antes de romperse como el cristal. Esta característica es crucial en industrias críticas para la seguridad, como la automoción y la maquinaria pesada.
4. Vida útil más larga
Debido a su estructura más uniforme y densa, las piezas de acero forjado son menos propensas a sufrir grietas por fatiga durante aplicaciones de tensiones repetitivas (como vástagos de pistones en motores o engranajes en fábricas). Esto significa que las piezas fabricadas con acero forjado pueden durar más, lo que reduce los costos de mantenimiento y reemplazo.













